lunes, 28 de enero de 2019



ESENCIA ROBADA


Las familias modernas tienen una larga lista de diferencias en comparación a las de algunos años atrás. Es bien conocido que con el paso del tiempo se ha incluido a la vida cotidiana de las personas un elemento clave: la tecnología. Puede verse en algunos casos como algo negativo pues ha aportado a la poca convivencia en los hogares. Pero también tiene grandes características positivas, como su poder de conectar a personas que se encuentran separadas por kilómetros de  distancia, ayudando a las familias a mantenerse unidas en muchas ocasiones. 


En cuanto a la fotografía, la incursión de la tecnología en el mundo también tiene una cara negativa. Todo fotógrafo sabe que desde que las personas tienen una cámara en sus manos, la esencia de la fotografía ha ido en declive. No se hace referencia sólo a la calidad de la imagen, que no es igual al ser hecha por una persona experta a cuando la realiza alguien sin el conocimiento necesario. Se refiere a la pérdida de significado que la captura de imágenes ha llegado a tener en los últimos años.



Para dar un ejemplo se puede mencionar a la fotografía familiar. Un evento muy conocido en épocas anteriores era una imagen en donde toda la familia posara junta. En la actualidad no hay, o son muy pocas, las familias que preparan una cita con un fotógrafo, para la cual todos se arreglan con su ropa de domingo, y se sientan juntos para un tener una imagen con el recuerdo eterno de las personas más importantes de la vida unidos en un trozo de papel.


Aunque dicha fotografía aún se puede encontrar, en la actualidad se encuentran más como una selfie en medio de algún momento importante o evento familiar. Entonces, aunque las muchas prácticas se sigan manteniendo existentes, no quiere decir que signifiquen lo mismo. La fotografía ha sido robada poco a poco y silenciosamente de su esencia. De la magia de un elemento único en la pared de la casa, que recordara un evento o momento importante. Reemplazada por una cantidad de fotografías interminable de fotos digitales dentro de un computador, que pocas veces se vuelven a mirar y recordar.