ESENCIA
ROBADA
Las familias modernas tienen una larga lista de diferencias
en comparación a las de algunos años atrás. Es bien conocido que con el paso
del tiempo se ha incluido a la vida cotidiana de las personas un elemento
clave: la tecnología. Puede verse en algunos casos como algo negativo pues ha
aportado a la poca convivencia en los hogares. Pero también tiene grandes
características positivas, como su poder de conectar a personas que se
encuentran separadas por kilómetros de
distancia, ayudando a las familias a mantenerse unidas en muchas
ocasiones.
En cuanto a la fotografía, la incursión de la tecnología en
el mundo también tiene una cara negativa. Todo fotógrafo sabe que desde que las
personas tienen una cámara en sus manos, la esencia de la fotografía ha ido en
declive. No se hace referencia sólo a la calidad de la imagen, que no es igual
al ser hecha por una persona experta a cuando la realiza alguien sin el
conocimiento necesario. Se refiere a la pérdida de significado que la captura
de imágenes ha llegado a tener en los últimos años.
Para dar un ejemplo se puede mencionar a la fotografía
familiar. Un evento muy conocido en épocas anteriores era una imagen en donde
toda la familia posara junta. En la actualidad no hay, o son muy pocas, las
familias que preparan una cita con un fotógrafo, para la cual todos se arreglan
con su ropa de domingo, y se sientan juntos para un tener una imagen con el
recuerdo eterno de las personas más importantes de la vida unidos en un trozo
de papel.
Aunque dicha fotografía aún se puede encontrar, en la
actualidad se encuentran más como una selfie en medio de algún momento
importante o evento familiar. Entonces, aunque las muchas prácticas se sigan
manteniendo existentes, no quiere decir que signifiquen lo mismo. La fotografía
ha sido robada poco a poco y silenciosamente de su esencia. De la magia de un
elemento único en la pared de la casa, que recordara un evento o momento
importante. Reemplazada por una cantidad de fotografías interminable de fotos
digitales dentro de un computador, que pocas veces se vuelven a mirar y
recordar.

